Aceite esencial de Ciprés

No hay valoraciones para este producto

INCI: Cupressus sempervirens

No está claro el origen de su simbología funeraria, se cree que ayudaba a las almas a elevarse al cielo. Lo que sí está constatado es la aplicación para usos mucho más terrenales de su madera, por ejemplo en la puerta de la Basílica de San Pedro, o de su aceite, muy usado para el tratamiento de varices y hemorroides.

Más detalles

Al comprar este producto puede obtener hasta 4 Puntos . Su carro de compras totalizará 4 puntos que se puede convertir en un cupóne de descuento de 0,08 € .


4,65 € IVA incl.

  • 30 ml
  • 60 ml
  • 125 ml
  • 250 ml

Más

Origen: el ciprés procede de Europa oriental y de Asia occidental, aunque hoy se cultiva en toda Europa. Posee un olor terroso con notas dulces y en la antigüedad fue muy valorado por sus propiedades medicinales, entre las que destacaba su ya conocido poder para ocultar las canas y estimular el crecimiento del cabello.

Propiedades: posee un gran poder diurético, astringente y vasoconstrictor, por lo que se usa tradicionalmente en tratamientos anticelulíticos, reguladores de la sudoración, para la mejorar la circulación, las varices e incluso las hemorroides. También es de gran ayuda para las afecciones del aparato respiratorio como la tos, bronquitis asma o faringitis.

Combina con: limón y otras esencias cítricas, lavanda, cedro, rosa, geranio, pino, enebro, sándalo, bergamota, romero, mejorana, salvia y jazmín.

Cantidad recomendada: de 0,5 a 1% para cremas y lociones; 4% para jabones de proceso en frío y de 2 a 3% en jabones de glicerina.

Precauciones: es un aceite inflamable sólo para uso externo. No es tóxico, pero no se aconseja su uso durante el embarazo. Utilizar siempre diluido. Almacenar en envases oscuros y en un lugar seco, fresco y protegido de la luz.

Comentarios

No hay comentarios por el momento.

Escribe un comentario

Aceite esencial de Ciprés

Aceite esencial de Ciprés

INCI: Cupressus sempervirens

No está claro el origen de su simbología funeraria, se cree que ayudaba a las almas a elevarse al cielo. Lo que sí está constatado es la aplicación para usos mucho más terrenales de su madera, por ejemplo en la puerta de la Basílica de San Pedro, o de su aceite, muy usado para el tratamiento de varices y hemorroides.